Los Verdes de Europa en Alicante

¿Hay espacio para la ecología política en Alicante?

Por una cultura libre, y por unos derechos civiles también en internet 24 mayo 2009

Hoy se ha manifestado en Madrid la Asociación de Internautas en contra de la Ministra Sinde y a favor de la democratización del acceso a la banda ancha. Porque si la economía del futuro tiene que ser la economía del conocimiento, la sociedad necesita neutralidad en la red y neutralidad tecnológica.

En Alicante, si no queremos quedarnos atrás, todas las administraciones deben trabajar juntas para que el acceso a la banda ancha sea posible en todo el territorio y no sólo en las grandes ciudades, para que el acceso sea asequible para todas las familias. Se debe hacer el máximo esfuerzo para la alfabetización digital de los grupos más desfavorecidos: los niños deben disponer de ordenadores en las aulas, pero primero hay que enseñar a los maestros; hay que proporcionar cursos para la tercera edad, para las amas de casa y para los discapacitados. Internet debe llegar al campo y a todos los sectores de la industria.

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La Comunidad Valenciana y el fracaso escolar 17 mayo 2009

Filed under: educación — los verdes de europa @ 14:43
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Que la Comunidad Valenciana encabezaba el fracaso escolar en España, como denuncia hoy el Diario Información, era un dato que no se nos escapaba ni a los ciudadanos, ni a los Verdes de Europa. Al fin y al cabo, las estadísticas que maneja la noticia son del 2006. Por supuesto que las brillantes ideas del ilustre conseller Font de Mora no han ayudado al maltrecho panorama educativo valenciano, ofertando clases de ciudadanía obligatorias en inglés cuando la enseñanza del inglés en este país está a la cola de Europa, o ahora con las clases de chino, algo totalmente surrealista teniendo en cuenta que los chinos son tan listos que dadas las dificultades de su idioma… ¡ya saben hablar inglés! Y que perderán con facilidad la paciencia ante gente que sólo sabrá decir “me llamo pepe” con un pésimo acento.

Pero sería interesante ver alguna vez en los medios de comunicación un análisis detallado, y más allá del conseller de turno, del porqué del fracaso escolar en nuestra zona. Una de las razones del mismo, viene unida al modelo de desarrollo “a toda costa” que venimos implementando los valencianos en nuestra tierra. Si yo tengo 16 años y es más fácil conseguir un trabajo en la obra o en la hostelería que seguir estudiando para tener una carrera universitaria y acabar trabajando de administrativo… las opciones están claras. A ello ha contribuído mucho el moderno empresario valenciano, dispuesto a pagar cuatro duros a los mejores profesionales cualificados en nuestras universidades, que lógicamente han cogido el petate en busca de comunidades más consideradas con la excelencia.

Las universidades valencianas, y en concreto las universidades alicantinas, se dejan cada año un dineral en preparar profesionales adaptándo sus currículos a las particularidades del mercado local. Un mercado local, y un empresariado, que tradicionalmente lleva dándole la espalda a la universidad y prefiriendo lo barato e inmediato, a la calidad.

Nos encontramos pues con un panorama desolador: un porcentaje altísimo de estudiantes no terminan la secundaria porque el trabajo fácil que proporcionaba el boom urbanístico era más atractivo que unas clases que cada vez ofrecen menos. Por otra parte, unos graduados universitarios obligados a exiliarse y buscarse las castañas más allá de la Comunidad y de la universidad que les ha formado. Terminado el boom y apilados los ladrillos que ya no hacen falta, nos encontramos con un aumento brutal del paro… de personas que carecen de cualificación alguna, en una sociedad que no prima precísamente la vuelta a la escuela, la enseñanza de por vida o el reciclaje profesional. Eso por un lado. Por el otro, aquellos que tenían la cualificación para sacara a la Comunidad, y a la provincia, de la crisis, se encuentran bien lejos y con pocas intenciones de volver a un mercado tan ingrato.

Las empresas valencianas y alicantinas hubieran resistido mejor la crisis contando en sus plantillas con expertos y trabajadores cualificados, especialistas en la economía local. Todos los sectores hubieran resistido mejor la crisis de haber invertido en la calidad y la excelencia de los profesionales locales. Se hubiera evitado así parte del fracaso escolar, al incentivar los estudios superiores con la promesa de un empleo mejor pagado. Pero ha valido más el pan para ayer, y mucha, mucha hambre para el día de hoy.