Los Verdes de Europa en Alicante

¿Hay espacio para la ecología política en Alicante?

Otra forma de crear puestos de trabajo 23 septiembre 2009

Si ayer la industria fotovoltaica anunciaba su tan ansiada recuperación para 2010 y la creación de 10.000 puestos de trabajos (verdes) a través de un comunicado de ASIF, hoy era WWF la que animaba al gobierno a crear 150.000 nuevos puestos de trabajo a través de la reforestación de 2.000 millones de árboles para salvar los bosques españoles, el clima y la biodiversidad, según nos cuenta hoy el diario El Mundo.

En Alicante no hace falta plantar 2.000 millones de árboles, pero si nuestras autoridades fueran más ambiciosas, ya se habrían sentado con la universidad, las ONG y el sector turísitico a desarrollar un plan para crear empleo de forma estratégica en la provincia. ¿Cómo? A través de un plan integral de gestión de sus once casi desconocidos parques naturales, que incluya un plan de mejora de las condiciones de los mismos y de las zonas colindantes, de los accesos y del ocio y turismo de calidad que podría vincularse, incluyendo hoteles y establecimientos con encanto, rutas gastronómicas y facilidades para el turismo científico (de observación de las aves, por ejemplo). El plan podría incluir reforestaciones, dentro de los parques o en las zonas limítrofes, estudios científicos, un centro de interpretación de la fauna y flora, rutas guiadas, aulas verdes para las escuelas de la provincia, y una página web decente para dar a conocer las maravillas naturales alicantinas a los de aquí, y a los de fuera.

Se han quejado diversos sectores, y aparece de vez en cuando en prensa, que un porcentaje irrisorio de los millones de turistas que visitan Alicante cada año para sus vacaciones conocen y visitan nuestros parajes naturales. ¿Por qué no apostar por otro tipo de turista, más allá del golf y las playas, que va buscando sabores y paisajes auténticos? Nuestra provincia es, para sonrojo de muchos locales, conocida más allá de nuestras tierras por desatinos tales como Terra Mítica o Benidorm. En cambio, una búsqueda en internet hace ciertamente difícil encontrar datos sobre nuestras montañas y pueblos, tradiciones culturales y gastronómicas o fauna y flora. ¿Por qué no mejorar la información disponible y ofertarla como bien cultural?

¿Cuántos puestos de trabajo, de esos 150.000 que dice WWF, nos corresponderían? ¿Sería posible reconvertir a desempleados del sector de la construcción para el mantenimiento de los parques? ¿Se podría relanzar el sector turístico especializándolo en turismo rural con valor añadido? ¿Tienen ganas las autoridades alicantinas, la universidad y los diversos sectores en crisis de centrarse en posibilidades atractivas a medio y largo plazo que mejorarían la calidad de vida de tod@s?